Fuimos a probarlo y volveremos 100%! Reservamos y teníamos mesa para el momento porq era pronto, pero tenían todo completo después. Pedimos los arancini de entrante, estaban tan buenos que ojalá hubieran sido más grandes, pero para probarlos, suficiente. Las pizzas de 8 quesos y amatriciana espectaculares, acierto total. Y de postre un tiramisú que estaba muy bien empapado y nada empalagoso. Todo eso con copa de vino, cerveza y un agua, no llegó a 60€ (2 personas). Lo recomendamos!
